Una vez más se pone de relieve la importancia de llevar a cabo técnicas de internacionalización para adaptarse a las necesidades del mundo actual. Me baso al decir esto en una noticia que nos vino dada ayer en el diario Expansión: el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) ha puesto en marcha, por cuarto año consecutivo, el denominado business bridge. La iniciativa ha consistido en poner en contacto a sus colegiados con la abogacía brasileña. En efecto, «el ICAB ha llevado a sus abogados a Brasil» con el objetivo de que estos «hagan contactos con letrados y empresarios americanos y así encuentren socios, accedan a oportunidades de negocio y amplíen sus clientes». Creo que no hace falta decir que ha sido todo un éxito.
Pero los proyectos del ICAB van a más. Convencidos de la necesidad de establecer redes de networking a nivel internacional, en febrero de 2011 organizarán una feria internacional de abogacía en la que los bufetes de la ciudad condal se podrán relacionar con sus homólogos europeos y mediterráneos, estableciendo con ello «vínculos de colaboración profesional, corresponsalías, alianzas estratégicas, etcétera». Un gran paso para lo que, confío, sea el inicio de una apuesta continua por la internacionalización.
