Lorenzo Navarrete, decano del colegio de politólogos y sociólogos de Madrid, anunciaba la semana pasada que la mitad de la población española no sabe qué hacer ni a quién acudir cuando tiene un problema. Pero lo más revelador de este estudio sobre los españoles y los servicios jurídicos, me ha parecido la preferencia masiva de los ciudadanos de nuestro país por fiarse de fuentes informales como amigos y conocidos, e incluso lanzarse a la consulta de otros casos similares en portales de internet como Google. Dudas sobre consumo, vivienda, laborales, penales, de administración, etc. se intentan resolver antes a golpe de ratón que acudiendo a un profesional. ¿Y si... tuviéramos una varita mágica y pudiéramos consultar asesoramiento al profesional sin movernos de nuestros aposentos? Voilà: el servicio se llama ventanilla única, implantado ya para determinados aspectos en algunos consejos y colegios profesionales y a punto de implantarse en otros. La atención vía telemática no es ni siquiera el futuro más inmediato, es, sin duda, el presente más efectivo. Po-de-mos!
