El 14 de junio de 1985, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo acordaron en la ciudad de Schengen la supresión gradual de los controles fronterizos en sus fronteras comunes, con el fin de introducir la libertad de tránsito en un territorio al que pasó a denominarse "zona Schengen". El 19 de Junio de 1990 las mismas partes lo completaban adoptando el Convenio de Aplicación del Acuerdo de Schengen.
El 14 de junio de 1985, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo acordaron en la ciudad de Schengen la supresión gradual de los controles fronterizos en sus fronteras comunes, con el fin de introducir la libertad de tránsito en un territorio al que pasó a denominarse "zona Schengen". El 19 de Junio de 1990 las mismas partes lo completaban adoptando el Convenio de Aplicación del Acuerdo de Schengen.
A su vez, establecieron una serie de medidas compensatorias como el refuerzo de los controles en las fronteras exteriores, la cooperación entre las autoridades administrativas, aduaneras y policiales y el denominado SIS (Sistema de Información Schengen.
Asumido el acervo Schengen por el Tratado de Ámsterdam como parte del derecho de la UE, su aplicación efectiva ha ido acompañada de la paulatina ampliación de este espacio común sin fronteras interiores. Así, el día 30 de marzo de 2008 se produjo la plena incorporación de los países que entraron a formar parte de la UE en 2004, excepto Chipre.
Actualmente forman parte del espacio Schengen, todos los Estados miembros de la UE, menos Irlanda y Reino Unido, que decidieron no participar, y Chipre, Bulgaria y Rumania, que aún tramitan los requisitos. Estados no miembros de la UE como Islandia y Noruega se han sumado al grupo. Suiza lo hará este año.
La última ampliación supone el reforzamiento de un espacio europeo común sin fronteras en el que cerca de 400 millones de europeos podrán circular libremente sin documentos de viaje o pasaportes.
Solo queda esperar que la ampliación territorial del espacio europeo no venga acompañada de un endurecimiento de las condiciones de entrada que ponga en cuestión las buenas relaciones con otros Estados no miembros de la UE, tal y como recientemente ha ocurrido entre España y Brasil.
